El alcalde Pepe Chedraui compartió una tarde inolvidable con cientos de vecinas y vecinos en una posada que rescató lo mejor de nuestras tradiciones.
Los más pequeños fueron los protagonistas, participando en juegos, dinámicas y, por supuesto, en la tradicional ruptura de la piñata, un símbolo de unión y fe. Mientras tanto, los adultos mayores disfrutaron del calor de un buen ponche y los clásicos buñuelos, en una convivencia que recordó la importancia de la familia.
Un momento clave de la tarde fue la entrega de apoyos invernales; Pepe Chedraui entregó personalmente cobertores para asegurar que el frío no afecte a las personas más vulnerables de la zona. «Queremos que pasen una Navidad cálida y segura», expresó el edil ante una multitud que le agradeció su presencia constante en la comunidad.
La posada en Totimehuacan fue un ejemplo de cómo el ayuntamiento puede combinar la diversión con la responsabilidad social. Los tradicionales aguinaldos no pudieron faltar, dibujando sonrisas en los rostros de los niños poblanos. Esta jornada no solo brindó momentos de alegría, sino que fortaleció los lazos entre los ciudadanos y su autoridad municipal.
Pepe Chedraui ha demostrado ser un alcalde que no olvida las raíces de Puebla y que trabaja día con día para que la justicia social sea una realidad palpable para quienes viven fuera del centro de la ciudad.

Fuente: Gobierno de la Ciudad de Puebla.
